Realmente no sabía qué esperar del viaje a Nepal, y todavía sigo pensando que hubiera sido imposible intentar descifrar por lo que íbamos a pasar. El choque cultural y el stress del viaje maratónico me dejó bastante atontado y me costó entender en donde estaba y lo que estaba pasando.
Para ponerlos en contexto, estamos en Nepal hace diez días con un grupo de más de veinte españoles de diversas regiones de la península. Se formó un lindo grupo y aunque hay desacuerdos y malos humores de vez en cuando, la verdad que todos nos llevamos muy bien. En este grupo Bárbara y yo somos los únicos 'extranjeros'. Venimos de Argentina, un país 'en vías de desarrollo', con un grupo de europeos, primer mundistas, a visitar un país tercer mundista por completo. Es una mezcla muy extraña pero nos pone en una posición de privilegio para ver ciertas dinámicas sociales y económicas que de otra forma difícilmente nos percataríamos.
Por lo que vimos en nuestra corta visita, España parece tener el clásico perfil capitalista de sociedad de consumo según las reglas dictadas por norteamérica. La economía se mantiene a base de gente endeudada y de dinero circulando con algunos ahorros en ladrillos, stock o en planes de jubilación. Esta característica, por más que uno sepa que existe, se hace verdaderamente evidente en un país como Nepal donde las reglas occidentales no existen y la inestabilidad es la norma.
Al venir con un grupo de españoles la moneda que se usa en las conversaciones es, naturalmente, el euro. Cien rupias nepalíes equivalen a un euro, y eso es todo lo que hay que saber. Enseguida aprendimos que con cien rupias se pueden comprar bastantes cosas, y que esas cosas están por todos lados. El regateo parece ser la costumbre nacional que agrega un factor de habilidad a la hora de comprar. Estos resultaron ser los ingredientes escenciales para potenciar el consumo de una persona educada en una sociedad de consumo.
Lo más sorprendente, al menos para mi, fue la rapidez con que se comenzaron a hacer las compras. Aún con el shock cultural que tuvimos el primer día, ya habia gente con bolsitas en las manos ni bien llegamos a una zona con tienditas. Javier, nuestro guía español, nos estaba enseñando a regatear a lo Nepalí, y el grupo se potenciaba pensando en los descuentos que podía conseguir por comprar en cantidad. Pocas veces vi dinámicas de grupo funcionar de tan cerca y tan rápidamente. Individualmente no podíamos negociar ni un papel higiénico porque nuestras mentes occidentales creían que era de mala educación rebajar un precio fijado. Pero grupalmente no teníamos el más mínimo prurito en regatear ya que estamos muy acostumbrados a pedir descuentos por cantidad.
A los dos días comenzaron a sobresalir los buenos regatadeadores, aquellos que podían conseguir buenos precios sin necesidad de invadir la tienda en masa. Nosotros, como algunos otros, todavía no comprábamos solos o aprovechábamos el malón. Aunque en Argentina se consume, no somos una sociedad de consumo comparable a Estados Unidos o Europa. No voy a negar que en parte nos sentíamos extraños al no comprar, como si no estuviéramos haciendo algo que era obvio para el resto.
Surgieron dos características más llegando al tercer día. La primera fue que todo de lo que se hablaba era de los objetos comprados, de los euros pagados y de cuánto lo había pagado el otro. Sin quererlo, y sin convertirse en una competencia feroz tampoco, las comparaciones estaban a la orden del día. Al usar rupias y pensar en euros las cuentas se tornaban extrañas. Una persona podía reprocharse a sí misma haber comprado algo 50% más caro que otro, pero esa diferencia al cambio era de sólo 1 euro. Esa contradicción fue una constante en los días que siguieron. Europeos estaban comprando por dos euros e intentando regatear ciencuenta centavos más a como de lugar.
La segunda característica que surgió fue que el viaje casi se tornó enteramente en un shopping trip. Una de las características de los lugares que visitamos es que siempre tienen una calle de entrada que es paso obligado del turista. A los lados de la calle se instalan puestitos ambulantes que cubren todo el trayecto hasta la entrada a la atracción. Con los nuevos skills encontrados el grupo tardaba más en recorrer las callecitas que en mirar el lugar. Los vendedores acosaban al ver gente pálida con euros y remarcaban todo hasta un mil porciento. Namaste! y How Much? eran las frases que más se escuchaban, seguidas de 'no no no, too expensive'.
Aprendimos a dar la espalda y rechazar un producto para conseguir una rebaja aún mayor. En Bhaktapur nos seguían los vendedores por todo el pueblo y sabíamos que si conseguíamos que nos siguieran hasta afuera de la puerta de entrada y veían el autobús nos rebajarían aún más los precios ya recortados en previa puja. Es muy difícil de explicar el desgaste mental que implica tener a más de 10 personas, más algunos chicos, siguiéndonos y ofreciéndonos lo que tenían para vender.
Ese día en Bhaktapur nosotros acabamos comprando una flauta de madera de un chico insistidor, pero muy simpático, que sabía recitar el tan conocido 'Argentina, Maradona'. Inicialmente nos pedía 1000 rupias por la flauta y terminamos comprandola en 300 convencidos de que la podríamos haber sacado por 200. El precio era evidentemente flexible y la compra la decidimos porque el chico nos había caído simpático. Luego entendí que quizás decidir una compra por afinidad con la persona era más acorde a nuestra forma de vida. También nos proveía de una buena excusa por haber pagado 'caro' a la hora de las comparaciones de precios con el grupo.
Hoy ya estamos todos más cancheros y podemos negociar solos. También tenemos la confianza para pagar una cantidad sin sentirnos estafados aún cuando lo somos. Tenemos muy en claro que muchas cosas las estamos pagando más caro de lo que deberíamos, pero ahora entendemos que el precio no lo es todo. Aunque es un concepto que teníamos claro en Argentina, en Nepal la situación nos llevó al extremo y tuvimos que razonarlo todo nuevamente.
En los próximos días nos vamos a separar del grupo y viajaremos a Pokhara para comenzar el trekking. Nos vamos a tomar los días más tranquilos y las compras no van a ser la actividad principal. Igualmente a no preocuparse, ya tenemos la lista hecha y estamos comprando cosas para llevar de regalo!
Saludos!
Leandro

¿Qué dice la gente?
agnaye dice:
Yo no digo mucho pero todos los días miro para ver si hay novedades.
jueves, 30 de octubre de 2008 03:56 p.m.Como siempre, las fotos son increibles!
Un gran beso para los dos.
Gaston dice:
Que lugar de la ostia Bar!
jueves, 30 de octubre de 2008 04:08 p.m.Esperoq ue la sigan pasando bien, y compartiendo fotos TAN zarpadas.
Beso para los dos!
Enzo dice:
See excelente las fotos!! la verdad.. hay q tener ganas de viajar hasta ahi para hacer shopping solamente viendo lo espectacular q es el lugar!! es como venir a buenos aires para pasarse todos los dias en once, la salada.. jajaja! igual es como decis.. es la mente capitalista acostumbrada a comprar. Sigan posteando fotos! estan muy buenas
jueves, 30 de octubre de 2008 04:31 p.m.claudia dice:
HOLA , MI GENTE !!!!!
jueves, 30 de octubre de 2008 04:53 p.m.LAS FOTOS SON UNA MARAVILLA COMO SIMPRE , LO QUE ME ENCANTA SON LOS COLORIDO QUE TIENEN LOS LUGARES , Y LO QUE LE FALTABA UNA FLAUTA !!! EL TOQUE PRINCIPAL JEJEJEJE
QUE SE VENGA LA PRIMERA !!!!!
BESOS !!!
CLAU
Eugenia dice:
Hola Chicos, los felicito, son unos genios. Las historias son muy entretenidas, asi que sigan posteando todo que de aca los seguimos!!!!
viernes, 31 de octubre de 2008 01:35 a.m.Bartu dice:
Hey!
viernes, 31 de octubre de 2008 08:56 a.m.Muchas gracias a todos por pasar! Nos alegra mucho que les gusten las fotos. Ya se viene la proxima historia! Atentos!
Besos!
Noni dice:
Hola leeeenda!!!!
viernes, 31 de octubre de 2008 10:16 a.m.Buenisimo el blog!!!...kip on going...besos, Noni
Pato y flia. dice:
Hola chicos.
viernes, 31 de octubre de 2008 08:01 p.m.Todo increíble como siempre, entiéndase por esto las fotos y el post propiamente dicho. Tanto Mamá y Papá como yo disfrutamos mucho al leer y ver las imágenes subidas (sinceramente no hay una foto para el descarte, lo digo sin compromiso). En cuanto a los relatos, me encanta como cuentan las cosas.
Besos grandes, y en cuanto a los regalos, tráiganme un collarcito o algo por el estilo para mi chica (después les cuento mas en detalle), y algo para el Tizi (una elefantito o jirafita), el gordo viene en Eneroooo!!!.
Los queremos mucho, sigan disfrutando.
Bye.
bartu dice:
@Noni!!!! Gracias loqui! Besos!
sábado, 01 de noviembre de 2008 01:44 a.m.@Pato: gracias gracias por todos los elogios!
Tu chica??? Me voy y pasa de todo por alla! Contame! Besos!
BALTA Y COVI dice:
Hola chicos!!Nos hemos reido mucho cuando hemos leido lo de Nepal con europeos.Es verdad, para vosotros seria un doble shock cultural. El nuestro (compradores empedernidos) y el de Nepal.La verdad es que acabamos de llegar y ya recuerdo Nepal con cierta nostalgia. Aprovechar lo que os queda de estar alli.El shock de la vuelta es casi mas grande que el que tuvimos en la llegada.Besos.
sábado, 08 de noviembre de 2008 09:02 a.m.