18 de noviembre de 2008

¿Quién no ha escuchado o repetido alguna vez la famosa frase "Libre como un pájaro"? ¿Cuántos de nosotros podemos decir que alguna vez nos hemos sentido de esa manera? ¿Qué significa sentirse libre?. Mmmm... ¡Qué pregunta!

Hace unos meses atrás hablaba en un barcito de Buenos Aires con mi buen amigo El Colo, quien además de ser mi amigo es un parapentista que busca cuanto rato tenga libre para escaparse y sentir esa libertad de estar en el aire, esa libertad de la que tantas veces me habló y yo no entendía. Y no es para menos, porque la única forma de entenderlo, es estando allá arriba, viviéndolo, sintiéndolo. Y no podíamos negar que Nepal se presentaba como una oportunidad única para nosotros, no sólo porque resulta ser unos de los lugares más bellos del mundo para hacer parapente sino porque tendríamos la oportunidad de conocer a un gran piloto y amigo del Colo, Brad Sander.

No tardamos en encontrarlo aquí en Pokhara y darnos cuenta de que, no sólo que no tendríamos problemas en volar con él, sino que además haría que nuestra primera experiencia fuera inolvidable. Y así fue. Apenas nos juntamos, nos miró y nos dijo -"¿Quién de los dos quiere volar primero?"- Y así, sin anestesia, salí con Brad en el jeep hasta Sarangkot, el lugar de despegue. No tuve tiempo de pensarlo mucho, sólo atiné a despedirme de Charles, agarrar mi cámara y dejarme llevar.  

Las indicaciones de Brad para el despegue fueron muy claras. Y tal como lo contó Charles, tras tironear unos segundos con el ala, y después de escuchar las palabras mágicas "Run, run, run!", mis pies dejaron de sentir la tierra y mi cuerpo estaba, suavemente, en el aire. Estaba frío ahí arriba. Lo sentía en mis manos y en mi nariz pero no importaba. Yo estaba atónita. Brad me había aconsejado muy sabiamente que me tomara los primeros minutos del viaje para "sentir" lo que estaba pasando sin preocuparme por las fotos porque en realidad habría tiempo de sobra para eso. Lo acertado que estaba. Pasaron varios minutos antes de que me acordara que tenía la cámara encima. Lo único que escuchaba era la voz de Brad que me explicaba cómo era posible que nosotros estuviéramos ahí, buscando las corrientes de aire para subir más alto, tal como hacían las aves que volaban junto a nosotros. El hecho de que uno pueda volar ayudado por un pedazo de tela y algunas tiritas de pocos milímetros es algo realmente increíble.

No voy a negar que mis peores pensamientos se cruzaron por mi cabeza. ¿Qué pasaría si una corriente de aire fuera tan fuerte que hiciera colapsar el ala? ¿Era eso posible? ¿Podría ser que nos fueramos en picada al suelo y el piloto no tuviera tiempo de reaccionar? En ese caso, ¿para qué me servía el casco que llevaba puesto si estábamos cayendo desde una altura de 2000 mts.? ¡Iba a dejar viudo a mi esposo junto con dos gatos mañosos!. Y claro que todo eso le aportaba su gusto a la cuestión hasta que uno se relaja y confía en la experiencia del piloto y un poco también se entrega a su destino. Y uno piensa, "Y bueno...si nos caemos, nos caemos. ¡Pero qué va! Esto es algo que no me voy a olvidar jamas". Y así es como tu mente justifica semejante locura.

Estuvimos más de una hora en el aire. Brad seguía tomando altura y explicándome cómo era que se producían las corrientes térmicas que nos hacían subir, y cómo era que, ahí nomas, cerquita de nosotros, se formaban la nubes. Y ahí me acorde del Colo y de sus largas historias en parapente. Y ahí entendí por qué se le pintaba la cara de felicidad cuando hablaba de lo que sentía allá arriba. Y ahí comprendí que uno no sabe realmente lo que es sentirse libre, pero eso que estaba pasando se podía parecer mucho. De repente los miedos desaparecen, uno se deja llevar, sintiendo el viento en la cara y ya nada te importa mas que ese momento. Es el instante en que uno se siente libre de ataduras, de prejuicios, y a esa altura, hasta de los miedos. Lo único que lamenté fue que Charles no estuviera conmigo compartiendo ese instante.

Creo que lo mejor de todo fue ver a Brad disfrutar del vuelo como si lo hiciera por primera vez. Y eso también me hizo reflexionar un poco. Pensar que para nosotros lo de él es un trabajo porque todos los días tiene que hacer 3 o 4 Tandem Flights, llevando gente y mostrándo el Himalaya. Pero lo cierto es que en cada vuelo que hace, así sea por trabajo, el tipo lo disfruta y se pone feliz cuando el pasajero la pasa bien. Y es lo que hace que su ecuación sea perfecta aunque la paga no le permita tener una casa o el último Iphone. Y eso es envidiable. Y es una meta que persiguen muchos, y es la de hacer lo que a uno le gusta y encima que te paguen por eso. 

Pero dicen que nada es eterno, por ende, tuvimos que bajar a tierra. Ya a esta altura me empezaba a preguntar dónde estaría Charles puesto que lo había abandonado hacía ya dos horas para mimetizarme con los cielos. Pero justo en ese instante, Brad interrumpió mis pensamientos y me preguntó si quería terminar el vuelo haciendo algunas piruetas locas. Y ahí estaba yo, sucumbiendo nuevamente a mi destino, respondiendo con un gran ¡¡¡YES!!! Y fue perfecto. Caída libre, ¡tal cual me la había imaginado en mis peores pensamientos! Pero claro, ahí estaba Brad para controlar todo. Y recién ahí me di cuenta de que mis temores no tenían mucho fundamento y que iba a estar más segura ahí arriba que caminando por las calles de Kathmandú tratando de que las motos no me pasaran por encima.

En la pista nos esperaba Charles, de quien me había separado por primera vez durante dos horas desde que empezamos el viaje allá por el 9 de Octubre. También nos cruzamos por primera vez con Kevin, el buitre egipcio que venía de hacer un vuelo con Scott y con el cual volví a volar dos días después en una experiencia absolutamente fascinante que me gustaría contarles también en este momento.

Hacer Parahawking era, hasta hace pocos días, algo desconocido para mí, como lo debe ser para la mayoría de ustedes. Se trata, ni más ni menos, que de hacer parapente pero acompañado por aves rapaces. La idea es entrenar a las aves de caza para que vuelen con los pilotos. Las aves les enseñan dónde se encuentran las corrientes térmicas que a ellas les permiten volar largas distancias conservando su energía. Ellas son recompensadas en el aire por su esfuerzo. Fue desarrollado en Pokhara en 2001 pero recién en 2007 tuvieron los primeros resultados concretos.

Todas la aves utilizadas para parahawking son huérfanas o han sido rescatadas lastimadas o enfermas. La intención principal del Himalayan Raptor Rescue Project en Maya Devi es reincorporalas al medio ambiente una vez que estan sanas y fuertes. En algunos casos eso es posible pero en otros el animal se acostumbra tanto al ser humano que al ser liberado corre el riesgo de no poder valerse por sí mismo. Esos son los que permanecen en el refugio en donde se los cuida y se los hace volar diariamente para mantenerlos en forma.

Como habrán leído en el post de Charles, él no la pasó tan bien en el aire aunque a la hora de describir la sensación de volar con Kevin, el buitre egipcio, sus palabras son acertadas y perfectas. Es por eso que no voy a ser reiterativa en ese aspecto sino que los invito a leer o releer ese post. Lo cierto es que volar al lado de uno de estos animalitos es algo maraviloso que todo el que pueda debería hacer. Aunque por ahora es algo que sólo puede intentarse aquí, en Nepal.

Bárbara.


Para más información puede chequear la página web http://www.parahawking.com.

¿Qué dice la gente?

Paula Z dice:

Kuini de los cielos! qué maravillas estás viviendo!!! me alegra muchísimo!
te quería contar que quizá nos crucemos por los cielos, porque me voy de viaje yo también: en diciembre estaré en París!
besotes
P

miércoles, 19 de noviembre de 2008 09:53 a.m.

Colo dice:

Hola Barbara: Me imagine que estarias volando con Brad, que bueno haberte encontrado con el y haber experimentado lo que tantas veces te he contado. Es muy comun que las mujeres soporten mejor el vuelo que los hombres, pasa a menudo, tienen mas bolas para eso, jajajaj, sin ofender Charles. Me alegro muchisimo por Uds. , Un saludo a Brad desde aca. Nos acordamos siempre de el !!!!

miércoles, 19 de noviembre de 2008 04:12 p.m.

Pato y flia. dice:

Hola!!!!.

Yo tb voy a viajar: acabo de comprarme un documental del Discovery Channel con los mejores lugares en el mundo para pasar las vacaciones...

Porque no se van todos a cag..!!!!!. No importa, yo me quedo en mi Bs. As. querida disfrutando de los cortes de calles, piqueteros, el calor y las demoras del subte!!!.

Bueno hermana, excelente post y mejor aún las fotos. Habra q hacer como decis y experimentar lo q tanto vos como Charles disfrutaron. Consulta: los pájaros de las fotos eran todos buitres, o había algún que otro halcón?. Preciosos animales de todas formas, majestuosos!!!.

Besos grandes desde la Argentina. Gracias a ambos por todo.

Nos estamos leyendo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008 07:26 p.m.

Bartu dice:

@Pauli: te mande mail, diosa!

@Colo: PARAGLIDING y PARAHAWKING: LO MAS!

@Pato: Que linda es Buenos Aires en diciembre!!!
Ademas de buitres habia otros que en ingles se llaman Black Kite pero ahora no me acuerdo el nombre en castellano.

viernes, 21 de noviembre de 2008 12:10 p.m.

Eliza dice:

Glad I've finally found smoething I agree with!

lunes, 08 de agosto de 2011 03:56 a.m.

hknseovr dice:

Q3OWtL , [url=http://kaxjaihxbeox.com/]kaxjaihxbeox[/url], [link=http://tbrspovnzipm.com/]tbrspovnzipm[/link], http://korxzsknwpir.com/

martes, 16 de agosto de 2011 11:00 a.m.

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