Nepal y Sierra de la Ventana tienen poco en común a menos que nos concentremos en el tema del trekking. Dos cerros importantes son el atractivo de la región, el Cerro Tres Picos y el famoso Cerro Ventana con sus 1134 mts. de altura.
Lo curioso de este cerro es su VENTANA la cual es consecuencia de una formación natural causada por el derrumbe de la parte posterior de una cueva. Mide 9 mts de alto, 5 mts. de ancho y 12 mts. de fondo y es fácilmente apreciable desde la ruta cercana.
Hacia allí nos dirigimos este fin de semana largo que inventamos, con la intención de testear nuestro flamante equipamiento. Botas, camperas, pantalones, mochilas, guantes y sobre todo, nuestra resistencia física.
Decir que mi fuerte es la velocidad de ascenso sería mentirles descaradamente... Lo mío es más bien lento pero seguro por mucho que le pese a mi Sr. esposo que varias veces amago un reto ante mis reiteradas paradas en el camino.
El trekking es bastante intenso (6 horas en total), con largos tramos de gran esfuerzo fisico. La última parte hasta la ventana es piedra pura. No hay camino ni sendero marcado. Sólo piedra. El descenso, empinado y difícil es una tortura para las rodillas y los tobillos.
Aquellos que me conocen saben que soy bastante impresionable y romántica con los paisajes, pero mas allá del trekking que recomiendo a todos aquellos amantes de las largas caminatas y los desafíos, la ventana deja bastante que desear...
Les escribo pronto!
Besos,
B.
