Hoy es primero de Enero de 2009 y hace ya quince días que salimos de Rufino en esta aventura. Estamos en Tilcara, Jujuy, son las seis y media de la mañana y es imposible dormir hace horas ya que la joda que se armó por el fin de año en la plaza principal es insoportable.
Ojalá pudiera decir que esta fue la única noche que no pudimos dormir bien pero en realidad sólo pudimos dormir tranquilos dos noches de todas las que estamos fuera. Un obstáculo que no esperábamos encontrarnos en este viaje era la gente de camping, una barrera obstinada, corroída por el ego y la falta de respeto, y, francamente, la única razón por la que pusimos en riesgo la continuidad del viaje hace unas noches.
Dependiendo donde uno acampe se encuentra con diferentes especímenes de acampantes y de seres humanos. En Córdoba la gente es muy amable, pero no le pidas que bajen el cuartetazo a las 11 de la noche porque estarías atentando contra una fuerza superior a la de Dios y el Diablo juntos. Por suerte, en Capilla del Monte, el único lugar de Córdoba donde nos quedamos, había poca gente y con un chistido desde dentro de la carpa bastó para calmar a la familia recién llegada en un falcón que sonaba como tractor viejo y que se obstinaba en estacionar frente a nuestra carpa mismo cuando no había lugar.
Esta manía del auto se convertiría luego en una constante. El auto en el camping es de suma importancia para aseverar el ego y esparcirlo por doquier. No es nuevo que el auto es un símbolo de masculinidad y es en los campings donde seguramente los sociólogos, antropólogos y psicólogos llegaron a esta conclusión. En Tafí del Valle comenzaría una costumbre nueva, la de pedirle al vecino que por favor baje el volumen de la música que tiene al mango en el auto. Lo interesante es que lo pido a las 12 de la noche, y me miran con cara de desubicado, como si dormir fuera una opción y la prioridad fuera la ranchera mexicana que al tipo le gusta.
En general la gente es muy insegura y se nota mucho en la convivencia. La música a todo volumen les permite extenderse, mostrarse, más allá de sus inmediaciones. Existe una necesidad imperiosa por decir “acá estoy yo” que roza lo animal e instintivo, dejando de lado todas las reglas básicas de convivencia en sociedad que uno da por sentadas.
En los campings esta extensión egocéntrica ocurre de diferentes formas que en la ciudad no se llegan a ver. Están los que hablan a los gritos estando uno al lado del otro, como si quisieran que el resto escuchara lo que están hablando. Hemos llegado a escuchar conversaciones entre parejas dentro de su carpa, estando esta última a más de 20 metros de distancia de nosotros. Como ya mencioné, también están los que ponen la música a todo lo que da hasta cualquier hora y a todo volumen, como si estuviera implícito que yo también la quiero escuchar y que también me gusta “Bombón Asesino”.
Y luego están los más complejos, los que estudiaron “falta de respeto” en la facultad y se graduaron con honores. A este especímen nos lo encontramos en Salta, donde nos quedábamos a sólo quince kilómetros de la ciudad capital. Si se quedan con una sola idea después de leer este post, quédense con esta: no hagan camping cerca de ciudades capitales o ciudades grandes. Los campings cercanos a capitales los usan los locales para pasar el día los fines de semana, y déjenme decirles que esa gente es un experimento sociológico que se escapó del laboratorio y anda suelto por ahí.
En Salta nos topamos con lo más bajo del respeto y por primera vez nos dieron ganas de cancelar el viaje y volver a casa. Dos días antes de irnos de Salta se nos instaló al lado, teniendo todo el terreno disponible, una familia que en apariencia era como cualquier otra, pero que a la noche se transformó en una pesadilla. Temprano por la noche comenzaron a tocar la guitarra en un desafino impecable mientras cantaban canciones que conocían sólo ellos. La música del auto también sonaba y a las 12 de la noche recién estaban poniendo la carne en el fuego para hacer un asado. A eso de la 1 les pedí que bajaran el volumen de todo ya que nos queríamos ir a dormir, y con la cara de culo peor disimulada que vi en mi vida, aceptaron.
La segunda noche había llegado más gente, cordobeses por la constancia del cuartetazo, pero se habían instalado lejos así que no molestaban tanto. Pero la fuerza del inseguro está en los números, así que esta familia del terror se sintió en la impunidad y redobló el volumen de la noche anterior, abriendo las puertas del auto hacia nuestro lado también en claro signo de agresión. Ya el tener que acercarme a anunciar que me voy a dormir todas las noches se estaba volviendo viejo. Le voy a pedir que baje la música y el tipo reacciona mal y empieza a decirme que no tiene por qué bajar la música, que están de camping y que él hace lo que se le da la gana.
Comenzaron los gritos y Bartu vino a mi rescate, era obvio que yo estaba sobrepasado. No había forma de razonar con esta persona ya que estaba tocado en lo más hondo de su ser: su ego y su orgullo. No crean que Bartu me separó y listo. Bartu comenzó a gritarle al tipo, el cual estaba claramente alterado ya que le estábamos diciendo qué hacer enfrente de su familia, nos amenazaba con ir a las manos y Bartu arengando al grito de “qué? Me vas pegar?”. No se preocupen, no pasó nada. Lo único que el tipo necesitaba era pegar unos gritos y proteger su ego ante el ataque de los “porteñitos”, así nos llamaba. Terminó bajando la música, cortando la guitarra y cerrando la puerta del auto, que era lo que podría haber hecho desde un principio sin problemas.
Esa noche dormirmos poco y nos fuimos al otro día temprano, pero nos quedamos con un sabor muy amargo en la boca. Nos habíamos encontrado con el ejemplo de lo que veníamos suponiendo que pensaba la gente y fue demasiado brusco. Realmente iba a hacer lo que se le cantaba la gana al camping, no por suposición, sino porque nos dijo. “Bancátela, pendejo” me gritaba, “estás en un camping y yo hago lo que quiero”. Lo que más miedo da es que durante los gritos se notaba que el tipo buscaba la agresión gratuita usando calificativos y esperando que nosotros le respondiéramos de la misma forma para justificar una agresión física. Tuvimos la claridad en el momento de no devolverle ningún calificativo así que no pudo hacer más que gritar.
La gente no va a pasar el día al camping para divertirse, sino para mostrarse. Va a hacer al camping lo que no puede hacer en su casa, en la civilización. Tienen la necesidad de imponerse ante el resto para subsistir, la inseguridad en su máxima expresión. El ego se les chorrea y lo empujan lo más lejos posible, de la misma forma que un perro mea un árbol marcando territorio, esta gente pone la música fuerte para delimitar el suyo.
Lo trágico es que hay mucho de esta clase de gente, este tipo en particular fue con el que tuvimos contacto, pero la música la tienen fuerte todos, y encuentran cierta fuerza en los números, mismo cuando cada uno pone la música más fuerte para no escuchar al otro.
Y en los números está la otra forma de justificar la falta de respeto. En el caso anterior la falta de respeto se genera por pura ignorancia, son orangutanes en cuerpos de seres humanos, nada más. Nuestro próximo destino fue Humahuaca, ya en Jujuy y alli nos encontramos con otro tipo de problema.
El camping parecía mucho más tranquilo, aparentemente eran casi todos mochileros, acampantes normales que vienen a conocer la zona. Esta gente no va en auto ni lleva equipos de música ya que son pesados, pero alguno consiguió llevarse una guitarra. Hagan las cuentas, mochileros hippones y una guitarra, es una combinación fatal. Entablamos conversación con algunos, todos chicos de entre 20 y 35 años que venían a pasar unos días por la zona a conocer antes de seguir viaje, toda gente piola, y hasta diría interesante.
Pero la noche los puede a todos, y como esta gente no es ignorante de por sí, tuvieron que recurrir a otro recurso para bajarse a la altura del caso anterior: los números. Una persona es inteligente, pero la gente es estúpida. Siempre pensé que cada persona que se une a un grupo, después de la tercera, disminuye el coeficiente intelectual colectivo por diez puntos, y muy pronto, el grupo tiene la capacidad de razonamiento de una mariposa moribunda.
En este caso, como llovía, se pusieron a tocar la guitarra en el baño de mujeres y a cantar todas las canciones populares habidas y por haber a grito pelado en medio de mucho vino. Esta vez yo no fui a decir nada porque no tenía ganas de amargarme otra noche, pero se escuchó un grito de “basta, basta” desesperado de alguna otra carpa que sufría del mismo problema de insomnio suministrado por alaridos molestos. Eventualmente, se hicieron las 3 am y la gente se fue a dormir para levantarse temprano con el ruido de nosotros desarmando la carpa.
Vale aclarar otra cosa. Nadie, absolutamente nadie, es capaz de levantarse y pedir que se callen. Pueden estar sufriendo hasta por los codos, pero no lo van a hacer, y eso para mí es estupidez por negligencia. Yo creo que a mucha gente en los campings les molesta el ruido, pero no lo dicen por miedo a lo que pueda pasar, o por conformismo absoluto, total si nadie les dice es porque quizás no está tan alto, o el inadaptado soy yo. Valientes faltan, y pelotudos sobran.
Pero bueno, dejo de protestar, ya son las 7:30 am y parece que se acabó la fiesta en la plaza de Tilcara. En unos minutos nos calentaremos agua, nos hacemos unos mates y nos vamos a visitar la Quebrada de Humahuaca, y quizás, si tenemos suerte, sale el sol y podemos sacar algunas fotos.
Vamos a ver con qué nos encontramos en el futuro, pero estamos teniendo contacto con el Argentino en su estado salvaje y no nos gusta nada. En la ciudad es más fácil esquivar a esta gente. Si nos molestan en el subte al menos sabemos que nos bajamos pronto y en la calle podemos doblar una esquina. Pero aquí uno tiene que dormir protegido por paredes de tela y rodeado de vecinos con la idea de que en un camping todo vale.
Saludos,
Leandro
p.d: No se olviden que pueden ver TODAS las fotos desde la sección Últimas Fotos ya que en la columna de la izquierda sólo podrán ver las primeras 50.

¿Qué dice la gente?
Ignasi dice:
No me sorprendio tu post, esa raza egocentrica insegura, irreverente tambien esta por las españas. En fin lo mejor sera volver a la montañas nevadas de Nepal y quedarse en uno de los conventos tibetanos (como en Pokara). No creais que no me dan ganas.
viernes, 02 de enero de 2009 07:31 p.m.1 abrazo chicos
leandro dice:
Qué bueno saber de vos, che. Tenés toda la razón del mundo, tendríamos que irnos a un Templo Budista en el medio de la montaña. Hoy sospecho que tampoco vamos a dormir porque ya vi mucha gente con guitarras en el camping. Saludos y que tengas un buen año y esperamos verte pronto por Barcelona!
viernes, 02 de enero de 2009 07:42 p.m.rodrigo dice:
jajaaj yo me estoy llendo a bariloche de mochilero y mas que seguro me acordare de este post
viernes, 02 de enero de 2009 08:30 p.m.jajajaj, que tengan buen año
Ezequiel dice:
Muy divertidos los comentarios. Mi consejo: tómenselo con calma. La teoría de la evolución no sólo se aplica entre especies diferentes, sino también dentro de una misma especie.
viernes, 02 de enero de 2009 09:30 p.m.Un abrazo grande, Ezequiel
SuperBet dice:
Siempre que salgo con mis compañeros de oficina a caminar, o mejor dicho, a ser empujados por Florida digo que Florida es muy linda, lastima la gente.
sábado, 03 de enero de 2009 06:59 p.m.No hay que irse muy lejos para ver esto. Lo sufro en la oficina misma. Esta el que quiere escuchar musica y piensa que a los demas nos agarran ganas de escuchar la misma musica al mismo tiempo que a el y la ponen fuerte en lugar de ponerse auriculares. Y si les llamas la atencion se ofenden.
Y bue...
Vieron que cuando ponen musica NUNCA es la que nos gusta a nosotros? Que punteria, no?
Pato y flia. dice:
La típica argentinidad al palo... hacer lo q uno quiere y q los demás lo acepten o lo acepten, es así!.
sábado, 03 de enero de 2009 07:18 p.m.Hermana, vos q me conoces, como crees q hubiese reaccionado en ese momento?. Siii... "pooorteño mataaaa a tooooda una familiaaaa en campingggg. El desencadenante de semejante dramaaaa fue la músicaaaa. Encima, después les come el asadoooo y les quema el autooo". Crónica se hubiese hecho un festín, q notición de fin de año.
Menos mal q en ese momento delicado vuestras mentes se iluminaron, algo q ese pobre hombre nunca pudo haber hecho, y se calmaron, como corresponde. Esa es la diferencia entre un ser pensante, mejor dicho dos, y un animalito. Me rectifico... los animales si piensan, perdón por el insulto.
Y es verdad lo q dice SuperBet, porq será q nunca ponen lo q nos gusta?. Eso tb debería ser objeto de estudio.
Besos y abrazos, hasta la próxima. Ah, excelentes las fotos, me encantó la de la llama hecha con sal, eso ya estaba o uds. se vistieron de Marta Minujin y la levantaron?.
Disfruten!.
Flia. Piuma
leandro dice:
@rodrigo - llevate tapones para los oidos y pildoras para dormir! o fuma porro y emborrachate... cualquiera de las dos funciona. Si pretendes dormir fuistesss. suerte por alla!
sábado, 03 de enero de 2009 08:41 p.m.@ezequiel - sabias palabras! la calma la perdimos despues de 15 dias sin dormir, pero ese es el tema del proximo post asi que no voy a adelantar nada. saludos!!
@superbet - ansina es! en baires sufrimos esas cosas todos los dias. La proxima vez le vamos a pedir a la gente que se toquen algo de queen. besos!
@pato y flia - que buena placa de cronica! creeme que estuvimos a 1 milimetro de cometer asesinato. Esto de la convivencia con el ser humano es mas dificil de lo que pensabamos, pero ya te contaremos mas. Beso grande!
Kevlyn dice:
Shoot, so that's that one suppsoes.
sábado, 31 de diciembre de 2011 12:11 a.m.cbxuyl dice:
bCU8Rn , [url=http://shjirjqcuxhn.com/]shjirjqcuxhn[/url], [link=http://kivhuwlkoxkb.com/]kivhuwlkoxkb[/link], http://qrhypemgultd.com/
domingo, 01 de enero de 2012 12:39 p.m.bparbsy dice:
J8Sl1B , [url=http://czcmevqdvxoh.com/]czcmevqdvxoh[/url], [link=http://zxnuanbihsyd.com/]zxnuanbihsyd[/link], http://cmaudtnnnxcm.com/
lunes, 02 de enero de 2012 12:31 p.m.